¿Porqué el ser humano tiene hijos para mantenerles el mayor tiempo posible engañados? Creamos seres ficticios y mundos imaginarios, evitamos mostrar la verdad, les tapamos los ojos ante lo malo, creamos fabulas que omiten la realidad y maquillamos el mundo, de tal modo, que no tiene porque ser necesariamente mejor, simplemente distinto. Sabemos que la vida está llena de cosas malas, de corrupción y sufrimiento y en vez de optar por no traer al mundo a alguien que va a sufrirlo, simplemente lo ocultamos.Ya que por un motivo u otro ese niño o niña ha nacido, mostremos la realidad tal y como es. El deber como padres es educarles, no introducirlos en una burbuja llena de fantasía. Así, este humano tardará más de lo necesario en ser consciente del mundo y en madurar como persona, a ser consciente de lo que nos rodea. Al no estar familiarizado con este sufrimiento e injusticia, nunca hará nada para remediarlo, por tanto crearemos un ser sin ningún tipo de conciencia social, ya que evitamos mostrarle la putrefacción del planeta y todas sus injusticias, por lo tanto cuando sea adulto, pensará que esto es algo que no tiene que ver con él o ella.
La ficción se debe quedar en los libros y las películas y ser siempre conscientes de que es simple imaginación. La fantasía es bella, pero es pura fantasía. Una metáfora de la realidad y con la podemos disfrutar e incluso puede servir como un medio para crear valores éticos a los niños, como en los dibujos animados que llevan un trasfondo moral.
Pero en vez de esto hacemos creer que el mundo está lleno de magia. Que hay seres que viven en nuestros armario para asustarnos, que todas las navidades vendrán los reyes magos y que las estrellas fugaces conceden deseos… Esto no es bonito, no es ilusión infantil. Son mentiras que paran la evolución intelectual de la persona, crea una felicidad ficticia y una desilusión tremenda cuando al crecer nos damos cuenta que el mundo no es tan fantástico como nos lo pintan. Que hay niños muriendo de hambre, hay gente muriendo en guerras, animales sufriendo en mataderos y que después de la muerte solo se encuentra la nada.
El mundo no es como lo imaginamos de niños y todo ese misticismo no existe. La realidad es pura física y química y todo se rige por la ciencia. Algo que no se enseña y no han aprendido a ver que esto puede ser tan maravilloso como la magia y que los seres reales son tan fascinantes como las hadas y los duendes… Creamos autómatas, inconscientes del mundo que les rodea, más que egoístas ignorantes de lo que hay más allá de sí mismos.
Los niños aprenden a base de golpes y de esta forma evitan volverse a caer. Si un niño no conoce la realidad nunca será consciente de ella y por tanto no sabrá a que a tenerse, no sabrá que hay fuera de esas paredes que lo protege, nunca hará nada por cambiar las cosas, nunca sentirá empatía con las victimas del sufrimiento, no las conocerá…
Creamos seres incultos y luego intentamos remediarlo cuando aumentan su edad, pero ya han perdido gran parte de esa capacidad de recoger información, como es la esponja de la mente de un bebé.
Los niños tienen derecho al conocimiento y a no ser engañados. Sino a ser educados.




Todos nos hemos enterado de los últimos altercados en Malasaña. Sencillamente increíble, ¿Verdad? Es de las pocas veces que puedes decir, hoy Madrid (o el lugar que sea) se levanta; lo triste de esto es que mañana se vuelve a acostar. Y ¿Todo por qué? Por defender tus ideas, por sentir que luchas por tu libertad, por lo que crees que es justo, por cambiar este mundo, por hacerlo mejor... En resumen, para que te dejen beber en la calle. Para lo que a la gente le afecta directamente si que se levantan barricadas... y no pidas más, que más allá no llega el ser humano. Y si de vez en cuando hace algo, es para dejar su conciencia tranquila. Voy a tres manifestaciones anuales y ya puedo decir que no me quedo en casa tranquilo mientras se pudre el mundo de injusticias. Pero luego si nos quejamos mucho y llevamos camisetas izquierdistas. Porque es way ser alternativo y revolucionario. Revolucionario de pegatina. Que promueven la revolución del calimocho; porque lo más que hacen es beber el fin de semana entre las concurridas calles de Tribunal y por supuesto presumir de ello. Su mayor aspiración en la vida es beber y follar. Por esto su movimiento político se centra en acciones donde se pueda estar de fiesta, bebiendo y en donde se pueda conocer gente accesible para una noche de sexo. Como conciertos y manifestaciones multitudinarias, en las cuales se puede escuchar música de pachanga, con percusión de yembes, coreografías provistas de malabares y cariocas; pero que no falte la litrona de cerveza, ni los dos litros de la botella de meca-cola rellenos de calimocho. Algunos al menos intentan ser consecuentes con sus falsos ideales y no consumen determinadas marcas de las grandes multinacionales, como Coca-Cola, Nestlé, Nike y Mc Donnals; famosas y mal vistas que dan a la persona no consumidora un caché interesante y preocupado. Pero esta misma gente no pone pegas en subvencionar mafias, tanto o más atroces que las anteriores, como son las típicas drogas famosas en estos ambientes, la cocaína, el MDMA, el spiz, el alcohol y el tabaco. Y si hablamos de explotación y asesinato, pensemos en los en los cerdos que cuelgan descuartizados en los puestecitos de bocadillos, que cada dos pasos, te encuentras en los festivales de música que tanto frecuentan. Pero renunciar a esto es más complicado para sus cómodas vidas y prefieren hacer ojos ciegos al problema. Con esto, no quiero decir, que todas las personas que dicen preocuparse por las injusticias del mundo, realmente no lo hagan y sea todo una cuestión de aparentar. Reconozco que hay gente realmente consecuente y que lucha de veras por lo que cree más justo. Pero admitámoslo, son los menos. Hoy en día la revolución se centra en vestir de negro o con rayas horizontales, con un palestino de complemento, el pelo largo, la música rock y la resaca del domingo. Pero una cosa está clara, así no se soluciona nada y eso no son principios. Tu disfrute por encima de todo, solo me demuestra tu egoísmo. Entre vosotros os podéis creer lo más del movimiento. Pero a mí no me engañáis. Vuestra hipocresía me da asco.

